Detrás de la marcha de la generación Z
¿Quién está detrás de las movilizaciones de la generación Z? Spoiler: Es el PRI y traje pruebas.
El pasado jueves 29 de octubre, Twitter se inundó con imágenes de la jolly roger con el sombrero de paja, la bandera que ondean los protagonistas de One Piece. En distintos videos, voces anónimas aseguraban que integrantes de la generación Z se estaban organizando para marchar el próximo 15 de noviembre y exigir la revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum. Adoptando la iconografía de One Piece que se usó en las movilizaciones juveniles de Nepal y Madagascar (que terminaron con presidentes derrocados), este nuevo movimiento anunciaba su nacimiento en México con la promesa de canalizar el descontento político de una nueva generación.
Los videos se difundieron en Twitter a través de cuentas con orientación conservadora. La primera en publicarlo fue la cuenta de DNX_OF, que reposteó un video que subió primero en su Instagram. El resto del contenido de la cuenta son noticias de la derecha latinoamericana y ataques a líderes de izquierda (por llamarles de alguna manera). Otras cuentas como Mr. Cívico, La Derecha Diario y México a la Derecha le dieron difusión a esta supuesta movilización juvenil. Pero había algo raro en este presunto movimiento orgánico y sin líderes.
Para empezar, un sticker de Luisito Comunica aparecía en uno de los videos, un influencer para nada relevante entre la generación Z en pleno 2025. Luego venía una explicación innecesariamente didáctica de quién es Luffy de One Piece. La cereza del pastel era un abuso siniestro de imágenes generadas por inteligencia artificial, una herramienta bastante controversial entre la raza del Internet. Lo más sospechoso, sin duda, fue la total ausencia de jóvenes reales: ni una sola cabeza de brócoli, ni una morra con ropa oversized, ni un solo labubu colgando de manera post-irónica en pantalones de la paca. El asunto olía rancio desde el principio y, entre las banderas de One Piece, se asomaban un montón de red flags.
Como este es un espacio periodístico serio, decidí investigar más a fondo y encontré evidencias que vinculan al movimiento con un partido político. También les voy a decir cómo desarrollé la investigación para que ustedes mismos puedan comprobarlo.
1. Banderas rojas entre banderas de pirata
La primera señal de alarma fue la difusión, aparentemente coordinada, por parte de cuentas de derecha. En todos los videos se hablaba de jóvenes, pero no aparecía ninguno a cuadro.
Cuando surgió el movimiento Yo Soy 132, un grupo de estudiantes se mostró públicamente con credencial en mano para darle legitimidad a la protesta. ¿Se supone que crea que la misma generación que sale a la calle pintada de payasite para grabar TikToks de Ojitos Mentirosos ahora es demasiado tímida para hablarle a la cámara? ¿O que son tan poco creativos que tienen que abusar de imágenes generadas por IA?
Otra señal de alarma vino de la actividad en redes sociales de las cuentas del movimiento de Generación Z México. En Twitter, el perfil seguía a diversas figuras de derecha como Lily Tellez, América Rangel, Chumel Torres, entre otras.
Además, la cuenta tenía en su perfil un link a una landing page con enlaces a su canal de Telegram, su servidor de Discord e, inexplicablemente, a una petición de firmas del movimiento El INE no se toca.
En TikTok es posible encontrar videos con la iconografía de One Piece y mensajes a favor de la revocación de mandato que datan de hace algunas semanas, casi todos generados con inteligencia artificial o recopilados por influencers de derecha. Uno de ellos, publicado una semana antes de la oleada en Twitter, muestra a un supuesto periodista y a una joven, ambos creados digitalmente, hablando del movimiento como si se tratara de un fenómeno ciudadano. El logotipo de Sora, el servicio de creación de videos de OpenAI, se mantiene visible durante todo el video.
El 26 de septiembre, una cuenta que ahora se hace llamar “generacion_z_25”, y que usa la calavera con el sombrero de paja en sus publicaciones, publicó en Instagram un carrusel con mensajes contra Morena y a favor del empresario Ricardo Salinas Pliego. El mensaje aseguraba haber creado la cuenta “para comunicarnos entre nosotros”. El primer comentario provenía de Anna Lu, conductora de Azteca Noticias, y que publica contenido a favor del movimiento de Generación Z México en sus redes sociales. Dos días después, esa misma cuenta publicó una convocatoria para marchar hacia Palacio Nacional. Todo esto ocurrió en un momento en el que el movimiento aún no existía públicamente.
2. En dónde funarán les niñes
Con toda esta información a cuestas, decidí hacer trabajo de campo y entrar al servidor de Discord de Generación Z México. Para los lectores afiliados al INAPAM que no lo saben, Discord es un servicio de chat que nació para coordinar partidas de juegos en línea, pero que hoy aloja comunidades de todo tipo y donde los usuarios se comunican de forma semi-anónima. La plataforma fue usada para organizar las protestas juveniles en Nepal y, de hecho, ahí mismo se hizo la votación para elegir a su primer ministra interina. Claro, Nepal tiene un contexto MUY diferente.
Conseguí una cuenta de segunda mano, le puse un avatar cualquiera y me infiltré para tomarle el pulso al movimiento. Desde adentro, Generación Z México parecía bastante transparente y hasta legítimo. A diferencia de lo que se ve en redes sociales, en el servidor sí había gente hablando como centennial. Predominaban el shitpost, los memes y las discusiones caóticas. Cualquiera que haya estado en una asamblea estudiantil reconocerá el ambiente: debates eternos que no llegan a ningún lado y una brecha enorme en la formación política de sus participantes, pero sobre todo, la inocencia de quienes quieren cambiar al mundo y que, como se ha demostrado muchas veces a lo largo de la historia, es un arma poderosa.
El discurso era caótico y contenía voces de todos los colores. Había mucho humor involuntario, y también los ya esperados llamados a la violencia, cuentas con símbolos de ultraderecha como foto de perfil y criptobros libertarios. Pero había contraste y matices. Algunos se negaban a marchar, otros se pronunciaban contra la revocación de mandato y varios más rechazaban el uso de la violencia. Incluso me tocó ver a un grupo de gente organizándose para protestar por las condiciones de su universidad pública en Sinaloa. Encontré un grupo nutrido y, a mis ojos, bastante sincero de jóvenes con inquietudes políticas, como los ha habido en cada generación.
¿Pero entonces por qué todo parecía tan orquestado? Pues porque lo está.
3. Y ahora llegamos al final
Después de darme cuenta de que había raza joven que genuinamente creía en cambiar las cosas, decidí tomármelos en serio. Leí sus minutas, revisé sus esquemas de organización y hasta descargué sus manifiestos. Y en el PDF de uno de estos manifiestos encontré algo curioso. Al abrirlo, el título no tenía nada que ver con el contenido: “Que feo se siente dejarle de hablar a alguien, con la que de verdad querias que funcione (Tu historia)”.
Quien haya usado Canva sabe que eso pasa seguido. Si no le pones título a un proyecto, la app automáticamente lo bautiza con tu primera línea de texto y así se queda aunque reutilices el diseño para otra cosa. Al parecer, alguien había escrito un sentido texto de desamor antes de escribir el manifiesto. Con eso en mente, se me ocurrió que tal vez habría otro descuido que revelara más información (además del corazón partío jaja).
Me puse a ver la metadata del archivo y, además del título extraño y la confirmación de que fue hecho en Canva, encontré algo curioso en el campo de autor. No el nombre de una persona, sino de una agencia con todo y logo de marca registrada: monetiq Agencia.
¿Qué hace el nombre de una agencia en la metadata de un manifiesto de Generación Z México?
Con solo el nombre de la agencia hay varias rutas hacia los responsables de orquestar el movimiento Generación Z México, pero concentrémonos en un par y empecemos por el camino corto.
En su sitio web, monetiq Agencia se anuncia como una empresa de monetización de contenidos. Ofrecen creación de videos, publicación en redes sociales y presumen de utilizar inteligencia artificial. Al final del sitio, en el footer con la información de contacto, hay una dirección de Zapopan, Jalisco. Les dejo el link de Web Archive por si se cae el sitio misteriosamente.
Esta misma dirección aparece a nombre del exdiputado priista José Alfredo Femat Flores en diferentes documentos oficiales en Internet que pueden encontrar en la página 5 de Google si buscan el nombre del exdiputado.
¿Qué hace el nombre de una agencia en la metadata de un manifiesto del movimiento Generación Z México? ¿Qué hace un exdiputado priista compartiendo domicilio con esa misma agencia?
Ahora vamos por la ruta larga.
El WHOIS es un protocolo para hacer queries en bases de datos alojadas en línea. En cristiano, significa que hay una herramienta para buscar información de los dominios y es posible saber qué proveedor utiliza un sitio web, en qué región fue creado y hasta detalles como el nombre completo, número telefónico y la dirección IP de quien lo registró. No voy a doxear a nadie, pero todo esto es algo que cualquiera puede comprobar.
El dominio fue registrado en Jalisco por alguien que comparte uno de los apellidos del exdiputado. ¿Cómo está relacionado? Bueno, de acuerdo con evidencia compartida por un ex-integrante del servidor, tanto los PDFs con manifiestos como las redes sociales y el servidor fueron creados por un usuario llamado literalmente “Generación Z MX”. La misma fuente aseguró que los otros integrantes del servidor desconocían la identidad real del usuario.
La familia del exdiputado tiene empresas de distintos giros, algunas de ellas relacionadas con tecnología. Para cualquier periodista leyendo esto, en Compranet, en Buho Legal y hasta en Google hay información muy interesante sobre las empresas de esta familia. Empiecen con la dirección.
No voy a llegar al final de la ruta larga porque esta investigación ya me consumió demasiado tiempo y energía. También porque ya respondí la pregunta inicial: ¿Quiénes están detrás del movimiento Generación Z México? En este punto, solo me queda otra pregunta, que me parece igual de importante.
4. ¿Qué tanto de esto fue real?
Me pasé un buen rato leyendo los mensajes del Discord y, más allá de que alguien intentara armar un movimiento falso, me queda claro que hay inquietudes políticas sinceras y ganas de organizarse. Entre la montaña de posteos de hispanistas rancios y cromadores de Salinas Pliego, me tocó leer muchos mensajes genuinamente preocupados por la situación de sus ciudades y del país en general. El servidor era una trampa, pero el espíritu que los llevó ahí fue genuino. La parte importante siempre fue real.
Antes de ser un treintón oficinista que tiene que hacer periodismo en sus ratos libres, fui un joven con inquietudes políticas y fui parte del movimiento YoSoy132. Salí a marchar, me organicé con gente de mi edad y participé en discusiones interminables que no llegaban a nada, que es una tradición tan vieja como los movimientos estudiantiles del mundo, desde el mayo francés hasta esta semana en Discord. Era el lejano 2012, pero ya había Internet y empezó a circular una página hecha por la bandita en donde podías registrarte como parte del movimiento. Puse mis datos y la olvidé por completo, hasta que un medio sacó la nota de que esa página pertenecía al hijo de un juez de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Seguramente mi nombre terminó en alguna base de datos del ya desaparecido CISEN.
A los morros del Discord, quiero decirles un par de cosas. Primero que nada, y lo más importante, es que de verdad lamento que los hayan usado políticamente de esta forma. Creer en un país mejor no debería terminar sintiéndose como un error. Su inocencia no debió ser usada en su contra y su furia no debió ser instrumentalizada para intentar revivir consignas reaccionarias y decadentes.
Sé que tienen la entereza suficiente para no dejar que los usen ahora que ya saben quiénes están detrás de todo esto (y ustedes mismos pueden comprobarlo, ya les expliqué cómo hice la investigación). Voy a dar por hecho que se van a alejar de esa gente horrible y que van a entender que ya le cayó caca a esa bandera.
Está triste. Entiendo el bajón de sentirse usado políticamente y de que algo por lo que trabajaste no funcione. Mi generación marchó y aún así ganó Peña Nieto, recuerdo que la vida se sentía como si la noche fuera a durar 24 horas y como si el narco fuera a seguir sembrando el miedo por todo el país. Jaja. ¿Cómo decía el título del manifiesto? “Que feo se siente dejarle de hablar a alguien, con la que de verdad querias que funcione (Tu historia)”. Justo así se siente. La morra que le rompió el corazón a ese vato no sabe lo que desató.
Ya en serio. Si no se desaniman por este trago amargo y deciden entrarle de nuevo a movilizarse políticamente (que espero que así sea), les tengo algunos consejos:
Sospechen de la gente que no conocen, no entreguen sus datos tan fácilmente y no accedan a marchar con gente que salió de la nada. No dejen que nadie los use.
Usen una bandera que los partidos jamás puedan cooptar. Arrópense en consignas como el antifascismo, los derechos laborales, la vivienda digna o los impuestos a los ricos. Abracen propuestas que los políticos jamás se atreverían a repetir. Vuélvanse indigeribles.
Tengan claras sus consignas políticas, al menos las básicas. Usar un estandarte tan ambiguo como el apartidismo abre la puerta para que se quieran colgar de ustedes. No tienen que someter todo a consenso, oriéntense con su propia brújula moral.
SOSPECHEN de la gente que no conocen. No puedo enfatizar esto lo suficiente. Esta vez fueron los incompetentes rancios del PRI, pero para la próxima podría ser un actor mucho más sofisticado, como algún gobierno extranjero o una multinacional.
Recuerden que POR AMOR SEGUIREMOS
Por humor seguiremos
Un saludo a los lectores habituales del newsletter y a los que entraron nomás por el chisme. Este espacio se llama Internet me está consumiendo y aquí escribo semanalmente sobre cultura de Internet. ¿Qué quiero decir con cultura de Internet?, se estarán preguntando, y la respuesta es que es básicamente de lo que se me antoje escribir esa semana y que tenga que ver con comunidades en Internet. La semana pasada escribí sobre creepypastas y hace dos semanas sobre incels en México.
Pueden suscribirse al Substack y les va a llegar a su correo cada semana. Normalmente no toco temas tan serios, pero si hay algo sucediendo en Internet tengan por seguro que escribiré al respecto. También tengo un Instagram de memes, pero les advierto que casi no lo uso y cuando lo hago es para hacer memes sobre mi vida amorosa.
Originalmente iba a escribir sobre necromancia digital, pero por suerte mi editor de siempre, Max Pacheco, me detuvo y me empujó a escribir de este tema, lo que me llevó por un agujero de conejo increíble. Para esta edición tuve el privilegio de ser editado por Luis Mendoza, un periodista de verdad que me orientó por estas calles que tenía tanto tiempo sin transitar. Muchas gracias a ambos. Pero, sobre todo, gracias a ustedes por leer.
PD. ¿Armamos un servidor de Discord o quéeeeee? Para hablar de cultura de Internet, compartirnos memes y orear nuestras inquietudes políticas. ¿Jalan o son culos? Iremos viendo.









Escribes tan fluido que siento que platiqupe con mi compa- Va estar chido leerte regularmente, ya me suscribí.
Encuentro muy interesante todo este caso de la Generación Z, al inicio estaba emocionado por creer que había nacido un movimiento revolucionario legitimo y esa emoción fue disminuyendo a medida que indagaba mas. Me daba cuenta que estaba muy rara la forma en la que posteaba esta cuenta de Twitter, se parecía mucho a la manera de hacer contenido de los partidos políticos.
Tu texto es muy genial y admiro el trabajo de campo realizado. Mucho se dijo sobre el linktr.ee con el enlace al "INE no se toca" y el sospechoso apoyo de influencers de derecha pero en este texto es la primera vez que leo algo relacionado al discord de Generación Z y sus manifiestos con metadatos curiosos.